Category Archives: Recetas de cinco minutos

Recetas fáciles para salir de un apuro.

Yorkshire Pudding

El Yorkshire Pudding es una elaboración típica Británica con la que se acompaña la ternera asada. También recibe el nombre de batter pudding.

Un buen Yorkshire Pudding debe ser ligero y esponjoso. Para conseguirlo es importante realizar bien la cocción de la masa.

Después de probar varias recetas de los diferentes restaurantes y pubs británicos en los que he trabajado me he decidido por el que pongo a continuación.

Ingredientes:DSCN4210

125 g               Harina floja

150 ml            Leche entera

150 ml            Huevos enteros

Sal

Aceite para los moldes

ElaboraciónDSCN4216

Batir todos los ingredientes con el robot o una batidora de mano (el aceite no porque es únicamente para los moldes)

Precalentar el horno a 220ºC y meter los moldes dentro con una cucharada de aceite en cada pudding.

DSCN4217Una vez que el aceite esté bien caliente se saca el molde del horno y rápidamente se llenan los moldes con la masa. Se vuelven a poner en el horno y se dejan durante veinte minutos.

Es importante, no obstante, vigilar como crecen y evitar que se quemen ya que si utilizamos moldes con formas muy pequeñas tardarán menos en hornearse.

El resultado debe ser aproximadamente como lo que se aprecia en la foto.

DSCN4224

Cocer Pasta

Hoy hablaré un poco sobre las virtudes de la pasta y como cocerla y mantenerla hecha durante unos días para ir consumiéndola poco a poco.

Lo que denominamos pasta no son más que productos elaborados con harina o semolina, mezclada con agua caliente y un colorante o huevos (dependiendo del precio). Existen multitud de variedades de pasta: al huevo, integral, negra, a la albahaca, con espinacas,  picante, sin gluten, etc. Por lo tanto, si nos gusta la pasta o queremos experimentar, siempre encontraremos una a nuestra medida.

Yo recomiendo que se compre una buena pasta, a ser posible ecológica ya que evitaremos tomar transgénicos que no de ha demostrado que sean totalmente inocuos para la salud. Al fin y al cabo la pasta es un alimento barato y no vale la pena ahorrar unos céntimos para tener un producto de mucha peor calidad.

La pasta nos aporta energía en forma de hidratos de carbono complejos por lo que su consumo, en la cantidad adecuada, es recomendable para todas aquellas personas que realicen trabajos físicos.  Para los diabéticos es recomendable -controlando las raciones de hidratos- sobre todo la pasta integral ya que la fibra hace que la absorción de los hidratos de carbono -azúcares complejos- se realice de forma más lenta con lo que se pueden controlar mejor los niveles de azúcar en sangre y evitar los llamados “picos de glucemia” que son los que hacen daño al organismo.

La pasta es además muy versatil ya que puede combinarse con casi cualquier alimento: carne, pescado, verduras, legumbres; aunque también se puede tomar sola con un poco de aceite de oliva virgen extra y alguna hierba aromática.

La pasta se puede tomar varias veces a la semana sin que esto aumente los niveles de colesterol LDL -el “malo”- , triglicéridos u otros productos que podrían dañar nuestro organismo. Esto, claro está, siempre que la consumamos en cantidades adecuadas y combinadas con alimentos que no aumenten dichos niveles. No es lo mismo tomar una ensalada de pasta con cebolla, zanahoria, lechuga, pimiento y aceite de oliva virgen extra, que tomar un plato de bolognesa con mucha carne elaborada con mantequilla o margarina -aún peor- , tomate frito de bote y mucha sal. Esto último no es tomar pasta, esto es envenenarse utilizando pasta para que entre mejor.

Sin embargo una bolognesa con poca carne magra y a ser posible ecológica, frita en aceite de oliva, con tomate frito de buena calidad no es un plato malo para la salud.

En este punto me paro un momento y recomiendo evitar los alimentos precocinados de poca calidad. El precocinado no es malo en sí mismo. Sin embargo los alimentos precocinados baratos suelen ir cargados de grasas saturadas y sal, a lo que se añade glutamato de monosodio de forma que estimulan el apetito y acabamos comiendo más de lo que debemos. Sin embargo los alimentos ecológicos o símplemente de mayor calidad, aunque parezcan costar más caros no lo son, siempre y cuando comamos las cantidades adecuadas. Si los utilizamos, y adecuamos la ingesta a lo que nuestro cuerpo realmente necesita, conseguiermos estar más sanos y más delgados esquivando las enfermedades circulatorias -una de las primeras causas de muerte en el primer mundo- y la diabetes tipo 2 o diabetes del adulto.

Terminada la introducción comienzo a explicar …

COMO COCER Y CONSERVAR LA PASTA

 

Agua, aceite, sal, ajo y laurel

 

La pasta seca se debe cocer en abundante agua hirviendo -aprox. 1 lt agua por cada 100 gr de pasta-  con un poco de sal y un chorreón de aceite de oliva o girasol. El aceite se añade ya que  evita que se forme espuma debido al almidón. La pasta se añadirá siempre una vez que el agua haya comenzado a hervir y se removerá para que se impregne del aceite lo que evitará que luego se pegue . Al agua de cocción yo le suelo añadir laurel y dientes de ajo pero es cuestión de gustos y de imaginación. Se le puede añadir un pimiento, cardamomo, clavo o algo que os guste mucho.

Se cuece entre ocho y doce minutos en el agua hirviendo y se retira del fuego. Es importante que la pasta esté lo que se dice “al dente”, es decir, ni muy dura ni muy blanda.  Entonces se escurre y se remoja con agua fría con el fin de parar la cocción puesto que si no lo hacemos así el mismo calor y la humedad la seguiran cociendo y al final no tendremos pasta sino una masa pastosa en forma de fideos, macarrones, lacitos o lo que sea.

Hay quien enfría la pasta poniéndola debajo de un chorro de agua pero esto no es ni efectivo, ni rápido, ni barato y ecológico puesto que se gasta muchísima agua y la pasta se enfría únicamente por donde cae el agua de modo que tenemos que estar constantemente removiéndola.

Lo mejor es escurrirla y echarla rápidamente en un recipiente lleno de agua fría. Si hemos cocido mucha pasta no estará de más añadir hielo al agua para que esta no se caliente. En muy poco tiempo tendremos toda la pasta a temperatura ambiente.

 

Pasta "al dente"

 

De este modo podemos cocer uno o dos kilos de pasta y tenerla fría pero cocida para toda la semana. Tan solo tenemos que escurrirla bien, echarle un chorreoncito de aceite de oliva o girasol y removerla. Quedará suelta y cuando decidarmos consumirla tan solo tendremos que ponerla durante unos segundos en agua caliente.

El las pizzerias y los restaurantes en los que se consume mucha pasta, se suelen preparar de una tacada varios kilos de diferentes variedades, se enfrían y se mantienen ya cocidos en recipientes de plástico o metal en las las cámaras de refrigeración. Cada día se saca parte de esa pasta que se va calenteando en un baño maría a medida que los clientes la piden. Del mismo modo las salsas se hacen en grandes cantidades y se almacenan refrigeradas. En muchos restaurantes pertenecientes a cadenas o con gran tirada de pasta y pizzas, las salsas no se hacen en la cocina sino que se compran ultracongeladas en placas que se dejan descongelar y se calientan cada día para ir añadiendo a la pasta.  Este tipo de preparados suelen llevar mucha sal y grasas saturadas por lo que yo no recomiendo su consumo.  Lo sano de la pasta se pierde al añadir esas salsas.

Para que os hagáis una idea os describo como se preparan unos espaguetis boloñesa en un restaurante o pizzería estándar:

1.- Se coge la cantidad adecuada de pasta precocida del recipiente en que la tenemos y se pone en el baño maría

2.- En un minuto o minuto y medio la pasta está caliente. Se escurre y

3.- Se coge un plato del calientaplatos -aparato que los mantiene calientes para que no se enfríe la comida al ponerla en ellos y llegue fría a la mesa- y se pone la pasta.

4.- Se cubre la pasta con la salsa boloñesa -normalmente precocinado industrial- que se mantenía caliente en otro recipiente.

5.- Se cubre con un poco de orégano, queso parmesano y una ramita de albahaca

Alguos restaurantes manifiestan hacer las salsas ellos mismos pero lo normal es o bien comprarlas ultracongeladas o bien mezclar diferentes productos ultracongelados para elaborarla (carne picada, verduras, etc).

Por eso las pizzerías suelen ser tan baratas. No es que los cocineros ganen menos o que a los dueños no les interese el dinero. Lo que valen menos son los ingredientes que utilizan y su procesado.

En casa, con productos de mucha mejor calidad podemos obtener platos exquisitos con mucho mejores productos y a un precio muy asequible.

Probemos hoy mismo a cocinar unos espaguetis integrales a los que echaremos por encima unas gambitas fritas en aceite de oliva con ajitos y una pizca de sal.

 

Aceite antes de guardarla

 

Antes de acabar recordaros que es muy importante añadir el aceite al agua de cocción sobre todo cuando se trate de pasta fresca y que si se trata de pasta rellena hay que echarla al agua antes de que esta comience a hervir para evitar que se abra.

Tortitas de coliflor

Resulta muy gratificante recibir vuestros comentarios y sugerencias sobre las recetas y otros temas que voy tratando en este blog.  Pero lo mejor de todo es lo mucho que me aportan.

Hoy, gracias a un bloguero que se llama Lucas os dejo una receta que voy a poner entre mis favoritas por varios motivos: es fácil, barata, original, sana y, sobre todo, deliciosa.

Se trata de unas tortitas de coliflor, aunque más que tortitas son buñuelos.

Para empezar vamos a ver lo que nos hará falta para elaborarlas:

–  ½    kg  coliflor

–  3    huevos  (de gallina. Si son de avestruz multiplicar todo por veinte)

–  100    gr  harina (si es integral mejor)

–  1    sobre de levadura royal –o cualquier otro gasificante-

–  1    Cucharada sopera de curry  (o comino molido, o pimentón dulce, o…¡sabooooor!)

–  sal

–  Aceite de oliva para freír.

Coliflor cocida
¿Qué hacemos con todo esto?

1º    Cocemos la coliflor hasta que esté muy tierna y se pueda machacar fácilmente. Entonces hacemos con ella una pasta y la reservamos.

2º    En un recipiente aparte batimos los huevos a los que añadimos el curry, la sal y la harina.

3º    Ahora debemos mezclar bien la harina con la levadura y tamizarla para que quede homogenea y aireada.

4º    Añadimos poco a poco la harina al batido de huevos removiendo con unas barillas hasta que consigamos una masa homogénea y sin grumos  (si hace falta utilizamos la batidora).

5º    Añadimos la coliflor y seguimos removiendo hasta obtener, de nuevo, una masa homogenea.

Ya hemos acabado con la parte más difícil. Ahora no tenemos más que freír la masa.
Friendo las tortitas
Para ello vamos a poner abundante aceite de oliva en una sartén bastante honda y lo calentaremos hasta los 150-170 ºC . No se puede utilizar freidora porque la masa en un principio se irá al fondo para luego subir a la superficie y en una freidora se quedaría pegada a la rejilla.

Cogemos la masa con una cuchara y la dejamos caer con cuidado en el aceite. Si este está demasiado caliente la masa se dorará por fuera y quedará cruda por dentro por lo que, como ya he dicho, no debe estar demasiado caliente.

Cuando las tortitas estén doradas por un lado, se les da la vuelta con la rasera para que se doren por el otro. Se retiran y se ponen sobre papel de cocina para retirar el aceite sobrante.

Ya están listas para comer. Con una ensalada verde constituye un excelente entrante que nos ayudará a quitar la ansiedad que tenemos al sentarnos a la mesa.  (la lechuga constituye un aporte fantástico de nutrientes esenciales, con un aporte calórico mínimo y una ingesta adecuada de fibra que facilita un correcto funcionamiento del tracto intestinal. Es rica en vitaminas A, C, B1, B2, B3, B5, B6 y E y minerales como calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, cobre hierro y zinc.)

Buen provecho.Tortitas de coliflor

Algunos consejos finales:

Los bol metálicos  -también llamados medio punto-, como el que aparece en la foto, son los más cómodos para hacer las mezclas que las cazuelas o los platos ya que no tienen filos.

El mejor aceite de oliva para freír es el de orujo ya que es más estable y por tanto soporta mejor la temperatura y dura más sin conferir a los alimentos ninguna propiedad negativa.

La temperatura del aceite no debe superar los 180º C en el caso del de oliva ni los 170º C en el caso del girasol ya que a esas temperaturas comienza a degradarse y se crean productos tóxicos. Lo mejor es freír los alimentos en torno a los 160º C. Aunque está bastante extendida la creencia de que a esa temperatura los alimentos retienen mucho más aceite, la verdad es que la diferencia con frituras a mayor temperatura no es relevante.

Sopa de cebolla. Fácil, rápida y barata.

En esta ocasión os pongo un plato muy sencillo con el que se suele quedar muy bien y que tiene un precio ridículo. Plato de crisis, vamos.

La sopa de cebolla es ideal como primer plato pues nos quitará la ansiedad provocada por el hambre y hará que comamos menos del segundo. Además sienta muy bien cuando hace frío ya que nos calienta el cuerpo.

¿Qué nos hace falta?

Fuentes pequeñas de barro, de esas que suelen venir con algunos helados.

Cebolla  (si es joven mejor que mejor)

Ingredientes

Caldo vegetal o de carne (lo que más nos guste)

Rebanadas finas de pan (no hace falta que sea del día)

Queso de fundir (el que se le suele poner a las pizzas, y si es mezcla mejor)

Queso parmesano rallado.

Aceite de oliva

Sal

Si hacéis click sobre las fotos podréis ampliarlas.

Lo primero que tendremos que hacer es cortar la cebolla como más nos guste (en juliana -tiras-, picada o en trozos no muy grandes), una vez hecho esto la ponemos a pochar en una sartén con aceite de oliva y fuego no muy fuerte. Es importante que removamos de vez en cuando pues no debe tomar color.

Mientras se hace la cebolla, pondremos a calentar el caldo en una cazuela con abundante agua (podemos utilizar caldo hecho en casa, pastillas de caldo o del que viene preparado en bricks).

Cuando la cebolla esté pochada -unos veinte o veinticinco minutos un kilo-  le añadimos el caldo y lo dejamos cocer durante otros diez minutos y la rectificamos de sal. Rectificar, en cocina, significa ponerlo a nuestro gusto.

Ya hemos hecho lo más difícil.

Esta sopa la podemos hacer el día antes o cuando tengamos tiempo ya que bien refrigerada nos dura cuatro o cinco días sin problemas.

Cuando tengamos planeado servir este plato tan solo tendremos que calentar la sopa, ponerla en las cazuelitas, cubrirla con frinas rebanadas de pan tostado -ojo, si son muy gruesas nos dejarán sin líquido-  y cubrirlo con el queso de fundir -el de la pizza- y un poco de parmesano.

Lo gratinamos durante unos minutos y, voilá!  ya tenemos un plato fácil, rápido, ligero, bonito, agradable y barato. ¿Se puede pedir más?

El coste por persona no llega a un euro y en hacerlo, si no contamos el tiempo que se tarda en freír la cebolla, unos diez minutos. De todos modos si no se os dá bien cortar la cebolla, no tenéis tiempo o simplemente los cuchillos os infunden mucho respeto; en la sección de congelados de casi todos los supermercados podréis encontrar cebolla picada lista para cocinar. Es un poquito más cara pero también es muy útil y ahorra un montón de tiempo.

Sopa de Cebolla

Si queréis darle un toque gourmet, podéis, justo antes de servirlo, poner por encima unos taquitos de mojama de atún, unas escamas de jamón serrano frito en el microondas o un par de tomatitos cherry en aceite de oliva o confitados.

¡Adelante sin miedo!.

Esta vez váis a sorprender de verdad.

Mayonesa casera

Comprarla es, desde luego, más rápido y fácil. Pero también más caro y, en cuanto al sabor nada que ver con la industrial.

Hacer mayonesa en casa es facilísimo y además os da la posibilidad de darle vuestro toque particular.

¿Qué nos hace falta?

1.-  Una batidora estándar y su vaso

2.-  Un huevo (de gallina)

3.-   Aproximadamente cuatro veces el peso del huevo (el del paso 1, claro está)  en aceite de girasol  (con aceite de oliva sale muy fuerte)

4.-  Un poquito de vinagre  (como media cucharada sopera)

5.-  Un poquito de limón   (más o menos como el vinagre. Este asemás sirve de conservante)

6.-  Una pizca de sal (recordad que siempre podemos rectificar más tarde, pero si nos pasamos al principio…)

7.-  Para darle vuestro toque personal podéis utilizar una puntita (muy poco) de ajo, hojitas de perejil, incluso jengibre o curry. Lo que se os ocurra.

Ingredientes para una mayonesa casera

Preparación:

Ponéis todo en el vaso de la batidora. Introducís la batidora hasta el fondo y con la máxima potencia empezáis a batir subiendo poco a poco. Si lo hacéis muy rápido es posible que se corte, de modo que poquito a poquito váis subiendo y en un momento tendréis vuestra mayonesa casera que, bien refrigerada, os durará unos tres días.

Total cinco minutos de preparación y un par de euros de coste. ¿Véis que barato sale quedar bien?

Un pequeño consejo: no os paséis de aceite porque saldría una mayonesa muy dura. Es mejor quedarse un poco corto al principio (igual que con la sal) y añadir más al final si hace falta.

Buen provecho.

Bizcocho de manzana y pasas (También de Aurorín)

Feliz nuevo año 2010.  Nos queda el último asalto:  el día de reyes.

Si alguien quiere poner un postrecito rico rico y fácil aparte del tradicional roscón de Reyes, le propongo el bizcocho de manzanas y pasas de la tita Aurorín.

Tendremos que ir preparando lo siguiente:

Dos medio punto (bol para entendernos), bandeja y papel de horno.

6  Huevos  (ecológicos o no. Ya sabéis, son exactamente iguales pero las gallinas que los ponen no viven igual)

4 ó 5  Manzanas dependiendo del tamaño

50  gramos de uvas pasas  (si queréis que estén más sabrosas ponedlas a remojar en aguardiente la noche anterior)

2    Yogures de limón  (utilizaremos los vasos como medida ¿vale?)

5    Vasos de harina   (ya sabéis, los del yogur)

2    Vasos de azúcar

2    Vasos de aceite de girasol  (pueden ser de oliva si lo preferís. El sabor es más fuerte)

2    Sobres de levadura Royal  (u otro gasificante)

Raspadura de limón

Azúcar mezclado con canela y almendras laminadas  (digamos que unos 50 gramos en total)

Elaboración:

A estas alturas no debe tener secretos para vosotros porque los bizcochos se preparan todos de una forma muy parecida.

1.-  Ponemos el horno a precalentar a 180º C quince minutitos antes  (que si no luego se nos olvida)

2.- Pelamos las manzanas, las deshuesamos y las cortamos en trozos pequeños, del tamaño de almendras. Los mezclamos con las uvas pasas y lo reservamos.

3.- Separamos las claras de las yemas. Es importante que dentro de las claras no se derrame nada de yema pues no se podrían montar.

Las claras a un bol (medio punto) y las yemas al otro.

4.-  Ahora en el de las yemas ponemos los dos vasos de yogur, el azúcar, el aceite y la harina con la levadura (que previamente habremos mezclado y tamizado). Rallamos el limón sobre esta mezcla y removemos bien hasta obtener una masa homogénea.

5.-  Preparamos el molde o bandeja poniendo nuestro papel de horno bien acoplado. No hace falta untarla de mantequilla porque la masa ya lleva aceite que evitará que se pegue.

6.-  En un bol pequeño mezclamos las almendras laminadas -humedecidad previamente- con el azúcar y la canela.

7.-  Ahora montamos las claras a punto de nieve fuerte (que al levantar las varillas la clara no se caiga). Es importante que dichas claras no estén frías sino a temperatura ambiente o incluso templadas para que monten mejor. En frío se monta la nata pero no las claras de huevo.

8.-  Añadimos las claras montadas a la masa del paso 3  y removemos suavemente ( no batamos que nos cargamos el invento ) hasta obtener de nuevo una masa homogenea a la que añadiremos los trozos de manzana y las pasas. Entonces  pondremos esta masa en la bandeja con el papel de horno.

9.-  Repartimos por encima la mezcla de almendras, azúcar y canela, y al horno en la bandeja del medio.

10.-  Esperamos 50 minutos a 180ºC  -el bizcocho no  nosotros- y lo pinchamos a ver si el cuchillo sale limpio. Que a nadie se le ocurra abrir antes de los 50 minutos porque conseguirá un bizcocho tipo “camembert”. Je,je.

11.- Lo sacamos del horno, lo ponemos a enfriar y nos preparamos para las felicitaciones.

Bizcocho de manzana y pasas

Si no sois impacientes y seguís estos pasos uno a uno tardaréis unos veinte minutos en hacerlo y conseguiréis aumentar sustancialmente vuestro número de fans.

Os dejo con una de mis canciones favoritas:

Just the way you are    (de Billy Joel)

Felices y abundantes Reyes.

.

.

.

.

.

Bizcocho de Calabaza (de la tita Aurorín)

Si no os apetece mucho sacar cada día los tradicionales polvorones, mantecados, mazapanes, etc. de cada Navidad, pero queréis tener algo que dure unos cuantos días y que a casi todo el mundo le gusta, os propongo que hagamos un bizcocho de calabaza.

Es fácil, barato, se corta sin romperse  y, como he dicho, dura cuatro o cinco días sin ponerse duro.

Antes de ponernos manos a la obra debemos comprobar que tenemos una fuente para el horno de unos 25 x 35 cm (aproximadamente), y papel para horno (este lo venden en casi todos los supermercados y en algunos casos incluso en pliegos ya cortados).

Se me olvidaba.  Pongo entre paréntesis de la tita Aurorín porque fué ella quién me lo enseñó. Justo es que se sepa ¿no?

Pues bien, empecemos.

Necesitaremos:

4                   Huevos (Si son ecológicos mejor. Por las gallinas, no por los huevos que saben y sirven igual. Cuestión de conciencia)

400 gr        Harina

400 gr        Calabaza

300 gr        Azúcar   (ó 25 gr de Steviana Light+E)

300 ml       Aceite de oliva

50 gr          Nueces

2   sobres   Levadura Royal   (u otro gasificante similar)

Ralladura de medio limón pequeño.

Se hace una pasta con las yemas, el aceite de oliva, el azúcar, la ralladura de limón y la calabaza cocida.

Se añaden las claras a punto de nieve y se revuelve hasta obtener una pasta homogénea.

Sin parar de remover, se añade poco a poco la harina y la levadura (previamente bien mezcladas y cribadas)

Se pone la masa en un molde con papel de horno y se le reparten por encima las nueces rotas en trocitos pequeños mezcladas con azúcar y si nos gusta un poco de canela en polvo.

Se cuece unos cincuenta minutos en el horno precalentado a 180ºC

Bizcocho de calabaza

Recordad tres cosas importantes: la calabaza debe estar cocida, la harina y la levadura deben estar bien mezcladas y el horno se debe encender un rato antes para que alcance la temperatura adecuada cuando pongamos la masa dentro (si no lo hacemos así el bizcocho no subirá).

Antes de sacarlo lo pinchamos por el centro y comprobamos que el cuchillo o pincho sale limpio. Si quedan restos de masa adheridos es que aún le falta un poquito de horno.

Y, voilá, tenemos nuestro bizcocho para que los invitados vean lo buenos cocineros que somos.

Por cierto. Las cositas negras que véis por encima no son moscas, son pasas. Y a la masa también le puse.

Ya me contaréis.

Sémola. Sana, sencilla y versátil

Hoy os propongo algo muy sencillo que os puede solucionar parte de la comida durante el fin de semana. Sémola de trigo duro

Se trata de la sémola de trigo. Lo que se suele llamara cus cus aunque este nombre corresponde a un plato en el cual interviene la sémola, no a ella misma.

La sémola no es más que molienda de trigo duro refinado y se encuentra principalmente de tamaño fino o de tamaño medio. Para empezar os recomiendo el de tamaño medio pues es más fácil de trabajar y por tanto las posibilidades de que se os quede apelmazado son menores. Casi en cualquier tienda podréis comprar sémola de trigo y, sin que sirva de precedente, os recomiendo uno que se llama Tria y que a mí me da muy buen resultado.Los que queráis comer aún más sano también lo podéis encontrar ecológico de varias marcas.

Pues bien. Ahora necesitaremos lo siguiente: Unos cincuenta gramos de sémola por persona -si sois muy comilones, pues más-. Caldo de verdura, carne, pollo, o pescado, en función de lo que penséis añadir posteriormente a la sémola -Yo suelo utilizar caldo de verdura que es neutro y sirve para todo- y, por último mantequilla.

1º.- Calentáis entonces el caldo hasta que rompa a hervir.

2º.- Ponéis la sémola en un bol y echáis caldo sobre ella justo hasta que la cubra. NO más que esto porque si os pasáis obtendréis una especie de gacha o pasta de trigo en lugar de una sémola suelta y agradable al paladar.

3.- Por último, una vez que la sémola ha absorbido el agua y aún está caliente, ponéis sobre la superficie de la misma mantequilla que no esté muy fría y esperáis a que se derrita. De mantequilla pondremos unos diez gramos por cada cien de sémola aunque se puede poner más o menos dependiendo de nuestro gusto. También podemos sustituirla por aceite de oliva.

4.- Ahora llega el momento de trabajar la sémola para conseguir que esté suelta y agradable. Para ello con un tenedor o incluso con la mano se va rascando la superficie soltando los granitos y profundizando cada vez más hasta que lleguemos al fondo del bol y tengamos nuestra sémola suelta y preparada para comer. Ensalada Taboulé

Con ella podremos preparar multitud de platos tanto fríos como calientes y le suele gustar bastante a los niños. Como plato frío os recomiendo la ensalada Taboulé, como caliente ni que decir tiene que el cus cus. Pero es tan versátil que la podéis poner como acompañamiento de cualquier cosa, con cualquier tipo de salsa e incluso sola con un poco de ajoperejil. Además lo que sobre se puede guardar en el frigorífico. Aguanta cuatro o cinco días sin ningún problema y podemos calentarla en el micro sin que se modifique el sabor. A aquellas personas que estén acostumbradas a hacer el cus cus de la forma tradicional -lo cual es bastante complicado- esto les puede parecer un sacrilegio pero creedme que es una opción fácil, sana y muy útil.

Probadlo este fin de semana y ya me contaréis.

Crêpe de espinacas

Hoy una cena vegetariana ovoláctea

Pues sí que suena raro pero esto no quiere decir otra cosa que cena vegetariana en la que se adminte el huevo y la leche, algo que los vegetarianos estrictos no toman.

Empezamos:

Primera parte.- Masa de crêpe

3 huevos (a ser posible ecológicos. Los que empiezan por 0)
50 gr de harina (puede ser sin gluten si la cena es para celíacos)
50 gr de mantequilla (margarina no que es grasa hidrogenada. ¡Malííísima!)
100 cl de leche (podéis utilizar leche de soja si la lactosa os sienta mal)

Se bate todo bien y se cocina en una plancha (o sartén antiadherente) bien caliente con un poquito de mantequilla o de aceite de oliva bien distribuido.

Crêpe I

En la plancha

No hace falta darle la vuelta como se suele hacer en las creperías. Basta con taparlo durante un minuto y poner el relleno en la misma sartén antes de doblarlo.

Segunda Parte.- Espinacas esparragadas

½ kg de espinacas cocidas (si son de cultivo ecológico saben mejor)
50 gr de pan asentado (duro, vamos)
50 gr de almendras fritas
dos cucharadas soperas de vinagre de vino blanco
3 dientes de ajo
aceite de oliva par freir las almendras, el ajo y el pan
Sal al gusto (mejor si el gusto no es mucho)

Hay que freir el pan, las almendras y los ajos -laminados- en aceite no muy caliente porque si los ajos se queman darán un sabor amargo que estropeará el plato.

Con espinacas

Con las espinacas

Una vez fritos el pan, los ajos y las almendras, un poco tostaditos ya vale, los ponéis en un mortero con el vinagre, la sal y medio vaso de agua (unos 100 cl), y lo machacáis bien. Si tenéis poco tiempo podéis meter directamente la batidora. Esta es la solución salvaje.

Ahora, en una buena sartén, ponemos las espinacas y el majado de ajos, pan,… y a fuego lento lo dejamos cocer durante unos veinte minutos removiendo de vez en cuando para que no se agarre.

El crêpe de espinacas es un plato ligero, lleva proteínas (huevo), poca grasa (huevo y aceite), pocos hidratos de carbono (harina) y mucha fibra y minerales.
A no ser que os peguéis un atracón, dormiréis bien y al día siguiente iréis mejor al baño.

Crêpe Listo

Listo para cenar

Felices sueños

Sopa de Mejillones a la Normanda

Hoy os traigo esta facilísima y deliciosa receta en honor a mi amiga Rocío que vive en Bélgica donde creo que el plato nacional son los mejillones.

Tal vez ella esté hasta el gorro de estos moluscos pero aquí, salvo para la paella, nos solemos acordar poco de ellos.

Aclaro que la receta es normanda y no belga porque hace años pasé un mes en Caen –Normandía- donde vivía con una familia que ponía esta sopa para cenar una noche sí y la siguiente también.

Pues bien, ahí va la recetita que se hace en veinte minutos y viene muy bien pa’ el frío que se avecina:

Ingredientes:

• 25 gr de mantequilla
• 300 gr de cebolla fresca picada (si tenéis prisa la venden congelada)
• 100 cl de vino blanco buenacito (aproximadamente ½ vaso)
• 200 cl de nata para cocinar
• 1 ó 2 kilos de mejillones dependiendo de si están de temporada o no.
• Una pizca de pimienta molida para realzar el sabor.

mejillones1.- Poned una cazuela con dos vasos de agua y el vino blanco a calentar.
Cuando arranque a hervir, poned los mejillones limpios y dejadlos unos minutos hasta que se abran.
Una vez que se hayan abierto conviene sacarlos porque en caso contrario perderán agua y se irán quedando cada vez más pequeños. Deben estar gorditos y jugosos.

El agua de la cocción la filtráis y la reserváis.

2.- Entre tanto poned la cebolla a pochar a fuego lento. Intentad que se ponga traslúcida pero que no coja color tostado.
Cuando la tengáis se la añadís al agua de la cocción que tenéis reservada.

3.- Retiráis lo mejillones de la cáscara, les quitáis la barba y los echáis en la cazuela.

4.- Ponéis todo a calentar, le añadís una pizca de pimienta y la nata sin dejar de remover.

Ahora os sentáis a la mesa y os lo tomáis con un vasito de Calvados o una buena cerveza belga.

Bon appétit!

Pastel de Pescado

Cuando os sobre un trozo de ese delicioso pescado que habéis preparado al horno, no se os ocurra tirarlo. Tampoco dejéis que lo tiren en el restaurante. Pedid que os lo envuelvan y cuando lleguéisa a casa…, manos a la obra.

Ingredientes:

  • El pescado que os ha sobrado (al menos 200 gramos, podéis añadir filetes de rosada o merluza congelada previamente cocida)
  • Dos latas de atún en lata
  • Seis huevos
  • 100 cl de tomate frito
  • 40 gramos de pan mojado en leche y escurrido
  • 200 cl de nata para cocinar
  • Sal

Lo ponéis todo en el robot y lo trituráis hasta obtener una pasta bien fina.

Precalentáis el horno a 200ºC y preparáis un molde con mantequilla y pan rallado.

Echáis la pasta obtenida en el molde y lo colocáis en el horno.

A los cuarenta minutos lo pincháis y si el cuchillo sale limpio ya tenéis un estupendo pastel de pescado que podréis consumir frío o caliente.

Yo, personalmente, lo prefiero frío con unas patatitas cocidas, un poco de mayonesa y lechuga.

Este pastel os aguantará perfectamente tres o cuatro días en el refrigerador y lo podéis utilizar también como tapa con unos pimientos asados.

Buen provecho.

Gourmet y cocinero, os dedico este blog

Comida sana, dieta, limentos gourmet y delicatessen. ¿Es esto compatible?.

Estoy completamente seguro de que lo es y pretendo demostrarlo con argumentos simples y fáciles de entender.

Además añadiré recetas de cinco minutos con las que además de cubrir todas las necesidades nutricionales podréis quedar como auténticos cocineros con vuestros invitados.

Espero que os guste.

Alfonso Fernández-Montenegro